
¿Cuántas veces no intentaste callarle la boca y no pudiste? Porque simplemente tiene un rango superior a ti y si lo hacías no estarías mas en el lugar que te gusta estar todo los días pero que intentas en el futuro no estarlo más, porque creemos que las palabras se pueden tragar y digerirlas al día siguiente pero ¿estás seguro que las digieres y que no se te acumulan en un lado de tu ser?, acumulándose y formando un monstruo llamado hipocresía.
Y si simplemente un día decimos todo lo que queramos, si simplemente nos levantamos agarramos nuestro bolso y sacamos a pasear a la verdad de nuestro ser. ¿Estaría mal? Tal vez armaríamos guerras y pánico en la gente, tal vez nos acusarían de traición a la patria o de ocasionar desorden público. Porque nos quejamos del mundo, si desde el principio nos enseñan a ser así, mi madre no tiene la culpa tampoco, a ella le enseñaron ser así, también fue una víctima más.
Sé que a veces nos podemos volver locos e imaginar que en vez de hablar o decir lo que nos reprimen por la conveniencia propia, sacamos la lengua hasta agarrar ese objeto criticado y lo envolvemos hasta escuchar ese crujiente sonido tan frágil que nos llena de satisfacción y paz.
También se que hay circunstancias en las que estamos entre la oscuridad y un rincón lleno de luz, pero no nos dejemos llenar de esa hipocresía absurda, esa que nos va matándonos lentamente como un cáncer en la lengua, esa que nos absorbe y que llegara un momento que no seremos nosotros, sino ese monstruo que nos consumió enteramente y que nunca más nos dejara salir.




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